Pretendamos (Carta a un amor olvidado)

Prefiero ser el dueño de mi silencio

que esclavo de mis palabras.

Pero estoy dispuesto a volverme

 esclavo de lo que te estoy por decir.

El hubiera no existe, pero pretendamos que sí. Pretendamos sentarnos en una mesa, cara a cara. Que te hubiera conocido, que no me hubiera ido y dejado nuestra historia en una hoja de papel en blanco, en un hubiera. Pretendamos que una de esas frías tardes de otoño que te conocí, te invité a salir. Dijiste que sí. Pretendamos que el frío y el viento se te olvidó estando a mi lado. También pretendamos que no dejaste de sonreír y que yo no dejé de enamorarme, como un idiota, cada vez más de tu sonrisa y de tu inocencia. Pretendamos que tú también me quisiste como yo te quiero.

Pretendamos de nuevo que no me fui, que siempre estuve contigo y que todas aquellas historias de amor que te hicieron llorar no sucedieron, porque yo estaba a tu lado recolectando, en una semana, todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra.

Pretendamos por una vez más que en medio de la calle, sobre las hojas secas, te agarro la mano y te beso. Y pretendamos que tus labios son el fruto más dulce que hay en la tierra. Pretendamos que por un curioso defecto tuyo también te gustan mis labios, también te gusto yo. Que disfrutas de agarrarme de la mano y llevarme por todas tus veredas, por todos tus caminos. Pretendamos que una noche, bajo la luz de tus ojos, nos encontramos en un parque. Tu mirada me dibuja, en un parpadear me deshaces todo. Luego me vuelves a dibujar, lentamente, tus ojos posándose en cada detalle. Tus manos puliendo los garabatos que habías hecho de mí. Al final me tienes ahí. Bajo la luz de tus ojos soy tuyo. Bajo la luz de la luna tú eres mía. Pretendamos que el café de tus ojos es el agua que necesito consumir para mantenerme vivo.

Pretendamos que tú me convences, que dejo mi moral por la tuya y cumplo tus sueños de niña. Pretendamos que viajamos a mundos nuevos, que entre tus labios y mis labios creamos lugares inimaginables donde nos gusta refugiarnos día y noche. Pretendamos que te cansas, que me golpeas con un beso y me dices: Huyamos, escapemos de esta ciudad, larguémonos. ¿Te atreves? Me atrevo. Pretendamos que soy parte de tus sueños y que no cometiste ningún error al quedarte conmigo.

Pretendamos que me atreví, que te atreviste, que nos atrevimos. Y así empezó nuestro juego. Tú retándome, yo atreviéndome. Yo retándote, tú atreviéndote. Entre retos y juegos nos conocimos. Pretendamos que entre reto y reto, entre beso y beso nos amamos. Pretendamos que dejamos de ser dos extraños jugando a ser amantes y nos convertimos en dos íntimos. Dos íntimos cuyos retos habían dejado de ser castigos, habían dejado de ser juegos. Para convertirse en el único medio donde nos atrevíamos a amarnos a diestra y siniestra. A amarnos instintivamente. El reto se había convertido en la forma más pura de amor.

Cap pas cap? Pretendamos. Cap. Estamos en medio de la calle y me retas a besarte. Jugando, como siempre, a ser una niña. Corres, huyes de mí. Te persigo. Te alcanzo. Me persigues. Me alcanzas. Jugamos como niños en la calle, rodeados de autos  y personas que no vemos, pero ellos sí nos ven. No los vemos, pero de alguna manera sabemos que ellos están ahí. Pero no los vemos, porque no los entendemos. Ellos no saben lo que es ser dos niños jugando “Cap pas cap? “. Te persigo hasta un auto. Me ves. Me retas. Te subes al techo. Te alcanzo. Te beso. Me besas. Sales corriendo y te pierdes entre las  calles mientras un conductor quiere matarme.

Pretendamos que nuestro juego nos lleva de regreso al punto donde cumplo tus sueños de niña. Tú eres feliz junto a mí y yo soy feliz amándote. Hagamos eso. Pretendamos. Es lo único que nos queda por hacer. Pretendamos que pudimos haber llegado a ser todo esto y más. Pretendamos que ésa fue nuestra historia. Porque hoy no somos más que dos extraños, pretendiendo ser algo más, llamándonos amigos.

Sinceramente tuyo.

A. J. T. Fraginals

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6 Responses to Pretendamos (Carta a un amor olvidado)

  1. Rodrigo Javier Martínez says:

    ¡Enorme!

  2. Anonymous says:

    Excelente! Gracias!

  3. Anónimo says:

    Que lindó me salieron lágrimas

  4. Marco says:

    ¡Que belleza! Nostálgico y muy real.

  5. Fausto Friedrich says:

    Impresionante. Choco cinco, Fito.

  6. Verdaderamente hermoso! Saliste a tu abuelo Eduardo. Felicidades mi vida.

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